LA HUMEDAD EN LAS CASAS UN PROBLEMA SERIO EN YUCATÁN

Unos niveles altos de humedad sumados a una ventilación inadecuada son algunos de los factores que pueden hacer de nuestro hogar un lugar perjudicial para vivir. Es por ello que debemos combatir las señales de humedad en nuestro hogar cuando éstas aparecen: el mal olor, capilaridad, condensación del agua, el moho o el deterioro general de la vivienda. Este tipo de problema es frecuente en épocas de lluvia  pues las casas se vuelven húmedas, y si hay filtraciones el problema es más grave.

La humedad por capilaridad viene provocada por la acumulación de agua en el subsuelo, especialmente en épocas de lluvia. El agua almacenada en el terreno puede tener dificultades para circular hacia abajo, por lo que se estanca y acaba siendo absorbida por la cimentación y las soleras de las casas.

¿Qué consecuencias tiene la humedad por capilaridad?

La humedad por capilaridad no sólo tiene consecuencias estéticas generando manchas y salitre en las paredes, sino que tiene consecuencias mucho más graves. Cuando la estructura y las paredes permanecen empapadas de agua, se degradan los materiales de construcción y se produce una pérdida de su resistencia con el paso del tiempo.

Otra consecuencia es la posibilidad de que las personas que habitan estas viviendas pueden contraer enfermedades de tipo respiratorias como el asma, la sinusitis, o infecciones pulmonares. Debido a la alta humedad ambiental las personas pueden tener la sensación de malestar, dificultades al respirar, dolor de cabeza, etc.

¿Cómo podemos evitar las humedades por capilaridad?

Este tipo de humedades pueden evitarse si en el momento de la construcción del edificio se coloca una lámina impermeabilizante que funciona como barrera, evitando que el agua ascienda por las paredes de la casa. 

Y sí ya tenemos el problema ¿como eliminarlo?

Hay muchas maneras de llevar a cabo esta tarea, aunque es posible que también encuentres humedades en la fachada, sin embargo en este caso nosotros nos centraremos en humedades de pared interior, resumiéndola en cinco remedios:

  • Limpieza: es fundamental limpiar la superficie afectada con agua y jabón para evitar que la humedad se extienda. Luego, ventila bien la zona para que se seque y no regrese la humedad. Si la pared está muy dañada, tendrás que rasparla utilizando una espátula. Si notas la presencia de hongos, limpia la pared con una solución compuesta por un litro de cloro y tres de agua y una escobilla con cerdas de nailon. Cuando esté seca, aplica yeso para reparar las fisuras.
  • Ventilación: procura que el aire circule por todas las habitaciones de tu hogar. Cuando aparezcan señales de humedad, abre puertas y ventanas para que el aire evite que se extienda.
  • Compra un deshumificador: un dispositivo útil para reducir la humedad hasta el nivel que nosotros mismos programemos. Los hay de muchos tipos, por lo que compra el que mejor se adapte a tu vivienda.
  • ¡Vigila la calefacción! Mantenla a una temperatura adecuada, alrededor de los 20ºC. Ten en cuenta que el aire caliente produce más humedad.
  • Tiende la ropa al aire libre: así disminuirás la humedad dentro de tu casa. Por otro lado, ten en cuenta que las plantas también conviene dejarlas fuera, ya que aumentan la humedad.

Revista SomosUmanenses

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