8 PEQUEÑOS CAMBIOS QUE REDUCIRÁN EL RIESGO EN LA REUNIONES FAMILIARES ESTA NAVIDAD

¿Cómo será la Navidad con esta Pandemia?… Esta es la pregunta que se formula la ciudadanía a falta de menos de 3 semanas para las fiestas navideñas.

Según se empiezan a configurar las medidas, se vislumbra una Navidad con más iluminación navideña en las calles, pero, en cambio, con tradiciones alteradas o restringidas, como las reuniones familiares o los pesebres en la plaza publica. Pero en paralelo, crece el pesimismo de la población respecto a poder pasar la Navidad en familia, sobre todo, si se trata de familias numerosas. 

Afortunadamente tenemos para ti una lista detallada de ocho medidas y recomendaciones que cualquier familia puede (y debe) plantearse:

1. Lavado de manos

Los expertos no han dejado de repetirlo desde el inicio de la pandemia: es imprescindible lavarse las manos a menudo, pero especialmente antes de acceder a un nuevo espacio o al entrar en contacto con otras personas. Durante una comida, de todas formas, podemos tocarnos la cara en varias ocasiones, por lo que resulta conveniente lavarse de nuevo las manos con agua y jabón o gel hidroalcohólico.

2. Lugares amplios y ventilados

Si podemos elegir, lo ideal sería evitar salones pequeños en los que resulta imposible mantener la distancia de seguridad. Si la familia dispone de más de un espacio, lo más recomendable es acudir al que sea más amplio y, además, ventilar la estancia para optimizar la calidad del aire. Quizá sea necesario acostumbrarse a que entre plato y plato hay que ponerse los abrigos y abrir las ventanas.

3. Encuentros al aire libre

Llevamos toda la vida celebrando las reuniones navideñas de la misma manera, pero si necesitábamos un buen motivo para cambiar las costumbres, ¡es este! Aunque la parte central de la reunión sea una comida, esta puede complementarse con un paseo al aire libre antes de comer o incluso, si disponemos de un jardín o una terraza, llevando el café y los turrones a ese espacio al aire libre.

4. Comidas más cortas

Las comidas navideñas suelen ser interminables, pero quizá este año convenga reducir la cantidad de platos para, así, reducir también el número de horas que un elevado número de personas van a pasar en un espacio cerrado, menos ventilado de lo que sería recomendable y en el que, además, se suele beber alcohol, por lo que con el paso de las horas solemos irnos relajando.

5. Mascarilla dentro de casa

Hay que quitarse la mascarilla para comer y beber, pero no significa que debamos estar dos o tres horas sin ella de forma ininterrumpida. Al ponérnosla entre plato y plato o durante la sobremesa también conseguimos reducir el riesgo de contagio.

6. Raciones individuales

En Yucatán, estamos muy acostumbrados a poner algo en el centro y compartir, pero para evitar que todos los comensales acaben tocando un mismo plato o unos mismos cubiertos, lo ideal es dividir el picoteo y las raciones en platos individuales.

7. Abrazos

Teniendo en cuenta que, tratándose de no convivientes, lo ideal es mantener la distancia de seguridad, también es cierto que hay muchas formas de mostrar afecto con un gesto que no requiera contacto físico —inclinarse con la mano en el corazón— o incluso reducir el riesgo con pequeñas modificaciones de nuestro saludo ritual. Si abrazamos, mejor que sea con mascarilla y girando la cara hacia el exterior.

8. Solo viajes imprescindibles

Pese a que todas las recomendaciones formuladas anteriormente pueden ayudar a reducir el riesgo, también conviene plantearse si este año podemos prescindir de algún desplazamiento o renunciar a alguna de las visitas que solíamos hacer. Una decisión que, sin duda, depende de las circunstancias y la solidaridad de cada uno.

Redacción SU

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